Jon Uriarte: “El Fotolibro: Aquí y Ahora”

Jon Uriarte, fotógrafo y fundador del Photobook Club BCN, colaboró con nosotros en el proyecto expositivo “Fotolibros: Aquí y Ahora” y escribió el siguiente texto como una reflexión sobre el reciente fenómeno del fotolibro en España.

La inmejorable salud de la que goza el fotolibro se nutre de la excitación contagiosa de los que transitan el escenario de la fotografía contemporánea, y se certifica con la creciente aparición de festivales, publicaciones, exposiciones, coleccionistas, premios, ferias y cursos especializados.

Los diferentes procesos de autoedición se han simplificado y abaratado. Las mejoras en los acabados de la impresión digital, la aparición de la venta bajo demanda o la difusión y venta online sin intermediarios han disparado el número de publicaciones autoeditadas, ya sea en forma de maqueta o de libro hecho y derecho. Al mismo tiempo, en los últimos años se han publicado minuciosas revisiones de la historia de la fotografía desde el prisma del fotolibro, como los tres volúmenes de The Photobook: A History de Gerry Badger y Martin Parr, que sin duda han ayudado a revalorizarlo, además de ofrecer un nuevo relato historiográfico del medio. Esta reinterpretación del pasado, que  ha coincidido con la gran revolución tecnológica que han supuesto Internet y las redes sociales, ha provocado la necesidad de crear objetos tangibles que se distingan de la masiva fotografía intangible que cualquiera puede realizar.  Por otra parte, es ya habitual que fotógrafos, editores, estudiantes, coleccionistas, expertos y curiosos de todo el mundo se encuentren e intercambien información sin barreras en las redes sociales. La aparición de Photobook Clubs interconectados que comparten e incentivan el fotolibro de manera desinteresada en diferentes países alrededor del planeta ejemplifican a la perfección esta comunidad en auge.

Foto: Instalación de Óscar Monzón, Karma.

La coincidencia de todos estos factores ha facilitado que la gran mayoría de las tendencias contemporáneas de la fotografía hayan dejado atrás los originales de gran tamaño propios del postmodernismo, para abrazar esta herramienta que, por otra parte, ha acompañado en mayor o menor medida al medio a lo largo de toda su historia. Pocos años después de la presentación del daguerrotipo aparecieron las primeras publicaciones que contenían fotografías, a las que quizás convendría etiquetar como álbumes,  ya que el fotolibro no se empezó a desarrollar, tal y como hoy lo entendemos, hasta las vanguardias históricas. Es entonces cuando gracias a los avances técnicos que al mismo tiempo facilitaron la aparición de las revista ilustradas, se presentan los primeros fotolibros en los que los materiales y la concepción del libro se complementan e interactúan con las fotografías, formando una sola entidad compacta y armónica. No hablamos aquí ni de catálogos, ni de libros que simplemente buscan ser un porfolio. Ese mundo propio y único que forman las imágenes impresas acompañadas de un diseño ad-hoc, encuadernadas y presentadas en el formato que el mensaje que se quiere lanzar requiere, son los que definen al fotolibro. Una manera de crear y entender el formato que ha tenido sus más y su menos a lo largo de la historia de la fotografía, pero que nunca ha dejado de estar presente en el ámbito internacional.

En España en cambio, a causa de la guerra civil española, de la posterior censura y del pobre apoyo institucional que ha recibido la fotografía desde entonces, el acceso y la producción de fotolibros ha tenido mucho que envidiar a otros países como Holanda o Japón, donde existe una fuerte y reconocible tradición. En España se han publicado fotolibros de gran valor e importancia, la colección Palabra e Imagen publicada por Lumen en los años sesenta sería un buen ejemplo. Aunque hay que subrayar que son libros que han aparecido de manera aislada en el tiempo y el territorio, y en muy raras ocasionas han conseguido cruzar fronteras.

Afortunadamente una nueva generación de fotógrafos ha dado un gran paso adelante alcanzando con sus fotolibros los más altos reconocimientos, con múltiples premios y apariciones en listas y publicaciones internacionales como la revista especializada The Photobook Review que publica la fundación Aperture de Nueva York. Son autores que han aprovechado la posibilidad de recibir una educación especifica de fotografía, viajar al extranjero y aprender idiomas.  Aquellos, a los que la irrupción de la tecnología digital e Internet, sumada a la crisis económica, les han hundido la mayoría de los modelos de negocio de la fotografía aplicada y el fotoperiodismo que conocían. Fotógrafos y demás agentes del medio que a pesar del poco esperanzador paisaje que ofrece la fotografía hoy, o quizás en parte gracias a él,  siguen creyendo en ella y aún siendo conscientes de la imposibilidad de sacarle un rédito económico directo, se han lanzado a experimentar y a difundir su trabajo a través del fotolibro.

Foto: Instalación de Cristina de Middel, Party.

Con la misma naturalidad con la que se relacionan y otorgan su justa importancia en la escena española a fotógrafos extranjeros erradicados en el país, también han sabido entender y aprovechar que a diferencia de la exposición, el fotolibro cruza fronteras y perdura en el tiempo. A falta de que las casas editoriales estatales les prestasen atención y les ofreciesen oportunidades, se han atrevido a crear editoriales independientes donde editan, autoeditan y/o co-editan exitosos fotolibros que demuestran lo anquilosado del modelo editorial que a grandes rasgos aún hoy sigue sin darse por aludido. La falta de peso de una tradición editorial de fotografía a seguir, ha facilitado un nuevo espacio en el que experimentar con libertad absoluta creando una nueva identidad en total consonancia con otros movimientos de la fotografía global. La apropiación de referencias editoriales ajenas a la fotografía, el acercamiento hacia el libro de artista dejando atrás el anglosajóncoffe-table book o la complicidad con diseñadores editoriales con los que colaborar desde fases muy iniciales de los proyectos son algunos ejemplos de ello.

Una vez abierto el camino habiendo conseguido por fin subirnos al tren internacional de la fotografía contemporánea, aún quedan unas cuantas y muy importantes tareas a realizar. Empezando por conseguir asentar este movimiento más allá de este revulsivo instante histórico, dándole continuidad a través de las próximas generaciones de fotógrafos que ya están tocando la puerta, y consiguiendo así levantar lo más parecido posible a una industria de la fotografía, ya sea en el ámbito artístico, periodístico o comercial. Una necesidad vital para el medio a día de hoy que debería aprovechar la brecha que el fotolibro español ha abierto a nivel internacional, para incentivar y reivindicar el interés y conocimiento sobre fotografía en toda la sociedad.

Texto: Jon Uriarte

Fotografías: © Lea Tyrallová

 

FOTOLIBROS. AQUÍ Y AHORA

EXPOSICIÓN 14 de mayo – 30 de julio 2014

Fundació Foto Colectania

Autores participantes: Ricardo Cases, Cristina De Middel, Óscar Monzón, Aleix Plademunt, Simona Rota, Txema Salvans, Carlos Spottorno, Antonio M. Xoubanova.

Fotolibros de: Gustavo Alemán, Israel Ariño, Julián Barón, Jon Cazenave, Federico Clavarino, Alberto Feijóo, Eloi Gimeno, Paco Gómez, Roger Guaus, Ignasi López, Maíra Soares, Miguel Ángel Tornero, Juan Diego Valera.

Inauguración Fotolibros_0372

Esta exposición tiene el objetivo de acercar al público el reciente fenómeno de los fotolibros y mostrar el cambio de paradigma que ha supuesto en la fotografía de autor en nuestro país. Actualmente, el fotolibro se ha convertido en la mejor herramienta de difusión para toda esta nueva generación de fotógrafos. Al mismo tiempo, ha abierto un nuevo campo donde experimentar nuevos lenguajes y procesos de trabajo que han recibido los más importantes reconocimientos internacionales. La exposición consta de una selección de ocho trabajos presentados en pared junto a sus libros y una docena de fotolibros más, que pretenden ser un reflejo de la variedad tanto de géneros fotográficos como de colectivos, diseñadores, editoriales y autores que protagonizan este auge.

La inmejorable salud de la que goza el fotolibro se nutre de la excitación contagiosa que existe actualmente en el escenario de la fotografía contemporánea y que se certifica con la creciente aparición de festivales, publicaciones, exposiciones, coleccionistas, premios, ferias y Photobook Clubs especializados. Asimismo, en años recientes han aparecido minuciosas revisiones de la historia de la fotografía desde el prisma del fotolibro que, además de revalorizarlo, han contribuido a ofrecer un nuevo relato historiográfico del medio. Finalmente, el hecho de que los diferentes procesos de edición se hayan simplificado y abaratado, sumado a las mejoras en los acabados de la impresión digital y la aparición de la venta bajo demanda y online, ha provocado que se disparen el número de publicaciones autoeditadas.

En el caso de nuestro país,  nos encontramos con toda una serie de fotógrafos que ha sabido aprovechar estos factores para dar un gran paso adelante, alcanzando con sus fotolibros importantes reconocimientos, múltiples premios y apariciones en publicaciones internacionales de referencia. Jon Uriarte, experto en la materia del fotolibro, que ha participado estrechamente en el proyecto expositivo, señala que “esta nueva generación de autores han encontrado en el fotolibro un nuevo espacio en el que experimentar con libertad absoluta y la oportunidad de crear una nueva identidad en total consonancia con otros movimientos de la fotografía global. Para estos fotógrafos, el fotolibro se muestra como una necesidad vital, no solamente para asentar una posible industria fotográfica de calidad en nuestro país sino como una forma de incentivar y reivindicar el interés y el conocimiento sobre la fotografía en toda la sociedad”.


Ricardo Cases, Paloma al aire (Photovisión, Schaden, Dewi Lewis Publishing, 2011)

Ricardo Cases, Paloma al aire

El libro busca un tema alejado de la actualidad: la práctica de la colombofilia deportiva en el Levante español, un juego que consiste en soltar una paloma y varias decenas de palomos que vuelan tras ella compitiendo por sus favores. Aunque ninguno de ellos suele llegar a intimar demasiado, vence el que consigue pasar más tiempo cerca de la hembra. No gana el palomo más atlético, el más resistente ni el de raza más pura. Gana el más cortejador, el que más persistencia e instinto reproductor tiene: el más macho. El trabajo que se muestra en el fotolibro Paloma al aire propone un estudio del juego como acto simbólico, como proyección y forma de relacionarnos con el mundo. Martin Parr y Gerry Badger, en The Photobook: A History Vol. III afirman que Paloma al aire, más que ser una mera observación social, consigue lo que muchos intentan pero no logran de manera tan completa: la combinación idónea de imágenes, puesta en página y maquetación.


Cristina De Middel, Party (RM Verlag, 2013)

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Party fue concebido después del primer viaje de la autora a China en 2012, que empezó con el propósito de “hacer fotografías, reaccionar con la cámara a cualquier cosa que capturara mi atención, sin ningún intento de explicar o analizar”. Regresó “con una gran serie de fotografías que fueron difíciles de clasificar y editar, ya que el único común denominador fue mi propio asombro”. Party se ideó sobre la base del Libro Rojo de Mao –lo que solía ser la “Biblia” del pueblo chino— para crear una narrativa particular. Es un libro que, con citas nuevas y un espíritu libre, nos muestra lo que China es hoy en día. Como Cristina misma afirma: “Decidí adaptar esta declaración política histórica a los tiempos modernos censurando y ocultando las partes del texto que ya no están en vigor y recalcando algunas otras frases rediseñadas que, para mí, forman un retrato más exacto de la República Popular China en el siglo veintiuno”.


Óscar Monzón, Karma (RVB Books/ Dalpine 2013)

Oscar Monzon, KarmaEn Karma, trabajo desarrollado en Madrid entre 2009 y 2013, Óscar Monzón presenta el coche como un medio de locomoción que no está separado del ser que lo habita, pues es en sí mismo producto de la rueda sin fin que gira en nuestro interior. El fotolibro explora una serie de comportamientos humanos inconscientes, impresos en nuestra memoria y que, en el caso de la relación que establecemos con el coche, se materializan de forma precisa: separación, competitividad, agresividad. A través de un lenguaje que elimina la ilusión de profundidad y potencia la abstracción, Karma nos acerca a la paradójica intimidad del coche en el espacio público. La secuencia de imágenes combina la piel humana con carrocerías de diseño agresivo, los faros en la noche recuerdan a animales salvajes, el flash a corta distancia provoca el enfrentamiento con las personas retratadas. Este trabajo muestra, en definitiva, la evolución social y estética motivada por el eterno deseo del hombre de alcanzar la perfección de una máquina. Este libro ha sido premiado con el Paris Photo-Aperture Foundation First Photobook Award 2013.


Aleix Plademunt, Almost There (MACK / Ca l’Isidret Edicions, 2013)

Aleix Plademunt, Almost There

El trabajo de Plademunt siempre ha estado arraigado en el paisaje, y con el fotolibro Almost There amplía esta idea reflexionando sobre las posibilidades de lo fotográfico, desplazando los límites de cada tradición fotográfica con la que se encuentra. Almost There presenta una desafiante constelación de imágenes; amplios terrenos canadienses preceden a imágenes arqueológicas de restos neandertales depositados entre objetos encontrados. Paisajes y cielos se combinan con animales e interiores, generando una imperiosa sensación de distancia y desubicación. Almost There es un viaje de constante retorno, la exploración de lo más cercano y lo más lejano. En definitiva, Plademunt expresa su frustración de no estar nunca suficientemente cerca ni suficientemente lejos. Sólo consigue estar “casi allí”.


Simona Rota, Ostalgia (Fabulatorio/Cuadernos La Kursala 2013) 


Simona Rota, Ostalgia

Ostalgia es una serie fotográfica que Simona Rota desarrolló durante más de dos años y que nació a raíz de un trabajo de documentación para el Architekturzentrum de Viena. Rota formó parte como fotógrafa de un grupo de investigación coordinado por el centro cuya misión consistía en localizar, rescatar y estudiar los archivos relacionados con la arquitectura promovida por la antigua Unión Soviética en sus 15 repúblicas entre las décadas de 1960 y 1990; el proyecto recibió el nombre de Soviet Modernism. La serie se constituye como un catálogo subjetivo de edificios monumentales que parecen testimoniar heroicas intenciones de un pasado, pero que llegan hasta el presente destilando cierto optimismo erosionado y cierta decepción.


Txema Salvans, The Waiting Game (RM Verlag, 2013)

The waiting game

The Waiting Game reúne la serie fotográfica que Txema Salvans realizó durante ocho años a lo largo de la costa mediterránea española. Se trata de un cuadro certero sobre la necesidad y el deseo, donde concepto y plasticidad encajan perfectamente. La esencia de su trabajo radica en la exploración de la amplia y variada paleta de conductas y anhelos humanos a menudo sorprendente. En su recorrido, Txema fotografió en su contexto la prostitución que se ejerce en la carretera: los cruces y las rotondas, las calles sin salida de los polígonos, los arcenes; espacios que quedan al margen de todo y que le sirven como marco escénico para mostrar una actividad tan sobreexpuesta como la prostitución. The Waiting Game es el resultado de un trabajo que se desarrolla entre la disección sociológica y la narración naturalista. Proyecto ganador en el Concurso Fotolibro Iberoamericano 2012 de la Editorial RM.


Carlos Spottorno, The Pigs (RM Verlag /  PHREE, 2013)

The Pigs is a photobook whose title refers to the term PIGS coined by the financial press to refer to Portugal, Italy, Greece and Spain. The photos included in the publication represent some of the stereotypes commonly used to justify the use of the termLos medios de comunicación económicos han acuñado el término PIGS (cerdos) para referirse a los países más débiles de la eurozona: Portugal, Italia, Grecia y España. Una expresión peyorativa que viene de la esquina anglosajona del ring. ¿Cómo acabó España, el imperio donde nunca se ponía el sol? ¿Qué pasó con Italia, dueña de una gran parte del patrimonio artístico de la humanidad? ¿Qué pasó con Grecia, la cuna de la civilización occidental? ¿Qué llevó a Portugal a perder toda perspectiva de futuro, después de haber dominado los mares durante siglos? El trabajo The Pigs es una mirada tragicómica que repasa los tópicos, merecidos o no, con los que tienen que convivir los países del sur de Europa. Una visión a mitad de camino entre la caricatura y la dura realidad, que muestra los restos del lento naufragio de la cuna de Europa, a través de los ojos de un economista cruel. Fotolibro premiado con el Photobook Award 2013 al mejor libro de fotografía del año en Kassel, Alemania. 


Antonio M. Xoubanova, Casa de Campo (MACK, 2013)

Antonio Xoubanova, Casa de campo

Casa de Campo es una fábula fotográfica firmemente enraizada en la realidad del parque público más grande de Madrid. La Casa de Campo ocupa en la zona oeste de Madrid una superficie cinco veces mayor que la del Central Park neoyorquino. Entre 2008 y 2012, Antonio M. Xoubanova recorrió las rutas de este bosque urbano examinando a las personas, animales y objetos que encontraba como si estuviera en un lugar poco común. De forma involuntaria, Xouvanova fue transformando esa realidad en una ficción narrativa.Diseñado como un antiguo cuento de hadas, el libro se compone de cinco capítulos que hablan del amor, la muerte, los acontecimientos fugaces, los símbolos y la desorientación respectivamente. Examina lo simbólico y lo onírico a través de las interrelaciones entre los individuos, los animales y los seres animados e inanimados que confluyen en este espacio único.

La exposición en Foto Colectania complementa los ocho trabajos seleccionados con obra expuesta en pared con una docena de fotolibros más que viene a mostrar la riqueza de propuestas y lenguajes que conviven actualmente en nuestro país. De alguna manera todos ellos contienen lo que el fotógrafo John Gossage ha venido a definir como un buen fotolibro: “Primero, ha de contener un buen trabajo; segundo, ha de conseguir que este trabajo funcione como un mundo en sí mismo; tercero, debe tener un diseño que complemente el tema tratado; y, finalmente, el contenido ha de potenciar el interés continuo en el que lo mira”.

Exposición coproducida con la Fundació Banc Sabadell

Fundació Foto Colectania

Julián Romea, 6, 08017 Barcelona

www.colectania.es

 Horarios:

De lunes a sábado de 11h a 14h y de 16h a 20h

Entrada: 3 € (Reducida: 2 €. 1er sábado de mes, entrada gratuita)