Tras las huellas de la existencia

Díptico_1

Christer Strömholm, Suzannah y Sylvia, París, 1962 © Christer Strömholm, cortesía Galerie VU’, París y Strömholm Estate, Estocolmo/ Anders Petersen, Mutti con un cliente, Café Lehmitz, Hamburgo, 1970 © Anders Petersen, cortesía Galerie VU’, París.

“Había estado fascinado por su falta de voyerismo en un tema tan complicado, normalmente tratado de una forma tan sensacionalista para complacer a un mugriento espectador hambriento de fotografías impactantes; (…) por un rechazo  a las historias anecdóticas; por la profunda humanidad de su expresión, por su oscuridad sin una visión desesperada que mostraba ternura y sonrisas; por su mezcla de visibilidad y misterio que subyacen en las fotografías con las que quería engañarnos o, al menos, plantear preguntas bajo su estilo de denuncia. Lo consideré como un tremendo trabajo documental. Fui un completo ignorante.”, Christian Caujolle.

Este fragmento del que fuera director de la Galería Vu, Christian Caujolle, versa sobre el proyecto que realizó Christer Strömholm de la transexualidad parisina a finales de los años cincuenta; sin embargo, bien podría referirse a la obra de Anders Petersen. Para ambos autores, exponentes de la fotografía sueca, el trabajo realizado contiene un compromiso personal y social que los acerca hacia una visión cómplice con el contexto que reflejan, una perspectiva que encumbra al género como la herramienta perfecta para establecer dicho nexo entre autor, objeto y entorno. Ambas series, Les Amies de Place Blanche de Strömholm y Café Lehmitz de Petersen, se realizaron a través de varios años, a modo de secuencia, lo que supone un cambio estructural en un proyecto creativo que viaja en paralelo con la propia vida del artista.

Con La tentación de existir, Foto Colectania pretende hurgar en esa honda herida del pensamiento contemporáneo, aquella que escuece con desatinos nihilistas y pavor por un humanismo desanclado, a la deriva de cualquier control paternalista religioso, estatal o identitario. Lo consigue a través de un acercamiento a nuevas propuestas llegadas del norte de Europa tras la Segunda Guerra Mundial, una tendencia vinculada a autores como Brassaï, donde sus dosis de fotografía documental no proyectan únicamente el ambiente; contrariamente, se enzarzan por descubrir la mirada, el otro y su universo, el voluble sujeto frente a la impertérrita terrenidad.

Profesor y alumno, convertidos en dos estrellas de la fotografía, inundados de mitos por sus numerosos viajes y singulares experiencias, la proximidad extrema y por enaltecer la esencia del ser humano frente a lo sólido de la técnica más precisa, siempre bajo el halo de nostalgia nórdica y la certeza en la sencillez como raíces de lo puro. Strömholm y Petersen, expertos en retratar las huellas de la existencia.

Díptico 2

Christer Strömholm, Cobra i Caprice, Place Blanche, París, 1961 © Christer Strömholm, cortesía Galerie VU’, París y Strömholm Estate, Estocolmo./ Anders Petersen, Roxi y Mona, Café Lehmitz, Hamburgo, 1967-1970 © Anders Petersen, cortesía Galerie VU’, París.

Por Carmela González-Alorda.

Fuentes:

Cafè Lehmitz, Schirmer/Mosel, 2013.

Imprints: The Hasselblad Award 1997, Hasselblad Center, 1998.

______________________________________________________________________

LA TENTACIÓN DE EXISTIR

CHRISTER STRÖMHOLM | ANDERS PETERSEN

Hasta el 30 de julio de 2015

Fundació Foto Colectania

Julián Romea 6, D2

08006 Barcelona

T. 932 171 626

colectania@colectania.es

Nuestra colección, biblioteca y exposiciones temporales pueden visitarse de lunes a sábado de 11 a 14 y de 16 a 20h

Domingos y festivos cerrado

Christer Strömholm: La vida tras el instante

La serie ‘Les Amies de Place Blanche’ vista por nuestra colaboradora Carmela González-Alorda.

0288_5-CRI_Nana

Christer Strömholm, Nana, Place Blanche, París, 1959 © Christer Strömholm, cortesía Galerie VU’, París y Strömholm Estate, Estocolmo

Fue entonces y sigue siendo un trabajo sobre la obtención de la libertad de uno para elegir su propia vida y su identidad”, Christer Strömholm

Son las 4:30 de la madrugada en el castrense París del presidente De Gaulle. Los únicos sonidos se perfilan en la brisa desprendida por plumosas boas y el taconeo de zapatos de aguja que calzan más de un 42. La Place Blanche del barrio Pigalle amanece mientras la ciudad de las luces comienza a apagarse.  Luego las escenas dramáticas, las risas de rímel corrido, la mirada tras el género. En ese justo momento de la noche, las patrullas parisinas se encuentran en su cambio de turno. Esto posibilita la prostitución ilegal en las calles y la metamorfosis prohibida de hombres y mujeres decididos a la autoafirmación de su condición física, mental y sexual.

El mundo de la transexualidad y el transformismo en la Europa de 1950 padecía de un completo hermetismo y sinrazón producto de la ignorancia más ardua. No sólo para aquellos que sufrían el caos de una contradicción en la sexualidad, también en una sociedad en la que vestirse del otro sexo se consideraba delito.

“La policía era odiosa. Tanto si estábamos dentro del juego como si no, nos arrestaban. Nos retenían diez horas sentadas en un banco, a veces enjauladas, y nos dejaban irnos habiendo pagado una multa: ‘Son hombres vestidos como mujeres fuera del periodo de carnavales’, las bromas usuales”. Nana

Los viajes y la individualidad del fotógrafo Christer Strömholm (Estocolmo, 1918- 2002) lo llevaron a residir en la capital de Francia en varios momentos de su vida.  Durante finales de la década de los cincuenta, el barrio de las cenizas de la Belle Époque y los “felices años veinte” arrastraba dos Guerras Mundiales, dos posguerras y una ocupación nazi. Ahora se enfrentaba a la Quinta República a cargo del gran vencedor de la resistencia francesa y su visión conservadora del país. Pero lo que realmente fascinó a Strömholm fueron los vecinos de aquel barrio del distrito IX.

En el bloque de apartamentos donde residía conoció a Nana y a Jacky, después vendrían Madame Marcelle, Cobra, Frenchy, Fétiche, Mimosa, Paulette, Agnès Caprice, entre otras muchas. Y con ellas, la admiración convertida en amistad, proyectada a su vez en la serie fotográfica Les Amies de Place Blanche (1958-1968). Estas fotografías son el resultado de una relación íntima entre amigos, vínculo donde las drogas, la prostitución y los tabúes dan paso a la belleza sincera de los instantes que evocan la vida misma.

0423_4-CRI_Suz-Silvia

Christer Strömholm, Suzannah y Sylvia, Hôtel Pierrots, París, 1962, © Christer Strömholm, cortesía Galerie VU’, París y Strömholm Estate, Estocolmo.

“En 1958 perdí mi trabajo. Si quería conseguir lo que quería, tendría que hacerlo de la forma correcta. Entonces conocí a Christer. No hicimos fotos en ese momento, pero tardaría poco. Cuando vino a mostrarme las fotos que habíamos hecho juntos, estaba feliz. En esas fotografías me vi a mi misma.” Nana

Las historias de cada una de ellas representan, por una parte, una lucha interna que las lleva a operaciones quirúrgicas precarias, hormonaciones y rupturas con su entorno familiar. Por otra, protagonizan una llamada social hacia una realidad anclada en el oscurantismo y el abandono institucional que provocó que acudiesen a la prostitución como única salida, lo que terminó por agravar un abismo legal y la búsqueda de la existencia en la clandestinidad, confundiéndose erróneamente alteridad con perversión.

En cualquier caso, las fotografías del maestro sueco no se ciernen en la miseria o la denigración, embelesan por las escenas delicadas, sensuales y seductoras que se atreven a encandilar a quien responda la mirada. Es un juego entre las denotaciones clásicas de la gracia femenina y la firmeza de una contemporaneidad que ante las sutilezas, prefiere el estallido de la osadía.

“Son imágenes de personas con las que compartía mi vida y que creo haber llegado a comprender. Son imágenes de mujeres nacidas biológicamente hombres a quienes llamamos transexuales. Yo les he llamado mis amigas de la Place Blanche”, Christer Strömholm

Agradecemos a Joakim Strömholm y al equipo de GrisArt-Escola Internacional de Fotografia: Iván Ferreres y Andreja Veluscek, por la producción y edición de esta grabación.

Fuente: Les Amies de Place Blanche, AMAN IMAN, Paris 2012

_________________________________________________________________________

La tentación de existir

CHRISTER STRÖMHOLM | ANDERS PETERSEN

Del 16 de abril al 30 de julio de 2015

Fundació Foto Colectania

Julián Romea 6, D2

08006 Barcelona

T. 932 171 626

colectania@colectania.es

Nuestra colección, biblioteca y exposiciones temporales pueden visitarse de lunes a sábado de 11 a 14 y de 16 a 20h

Domingos y festivos cerrado

Anders Petersen: Citas, personajes y fábulas modernas

Anders Petersen Marlene, Café Lehmitz, Hamburgo, 1967-70

Anders Petersen Marlene, Café Lehmitz, Hamburgo, 1967-70 © Anders Petersen, cortesía Galerie VU’, París.

“Nunca he tomado una foto y he desaparecido. Siempre pido las direcciones, les envío las fotos, las veo con ellos y las discutimos Tienes que ser cercano, y estar cerca, y quedarte ahí, mostrar quién eres. En el fondo es muy simple, volver siempre a lo básico”.

Conviene señalar que ante cualquier extrañeza sobre el famoso trabajo de Anders Petersen, Café Lehmitz no fue en absoluto un mero proyecto fotográfico, ni siquiera una aventura juvenil o el resultado del lado decadente de una sociedad consternada tras el desastre psicológico que causó el III Reich. Al menos, no sólo significó todo esto. Para Petersen supuso el fin de una etapa y para la fotografía una nueva forma de entenderla. Así se desprende de sus propias citas y declaraciones, nostalgias constructivas que hilvanan tres años de convivencia con los parroquianos más célebres del número 17 de la calle Reeperbahn.

“Era la una de la mañana y estaba esperando a mi amiga Gertrude en el Café Lehmitz de Hamburgo. Estaba hasta los topes y sonaba una música fantástica en la gramola. Era 1967. Un tipo se acercó y me preguntó por mi cámara, que estaba encima de la mesa. Era una Nikon F. Le dije que era una buena cámara. Él me contestó ‘yo tengo una mejor’. La suya era una Kodak Retina 1C. Levantamos nuestras cervezas y brindamos por nuestras cámaras. Luego fuimos a bailar con algunas chicas bonitas. De repente, me di cuenta de que al otro lado del café un grupo de gente se estaba pasando mi cámara de los unos a los otros y estaban sacándose fotos. Fue allí y les dije ‘Hacedme una foto, que ésa es mi cámara.’ Ok, dijeron, y después me la devolvieron. Hice algunas fotos por mi cuenta, y así fue como empecé a fotografiar en el café Lehmitz.”

Anders Petersen, Lilly and Rose

Anders Petersen, Rose y Lilly, Café Lehmitz, Hamburgo, 1967-70 © Anders Petersen, cortesía Galerie VU’, París.

 

Desde entonces, las imágenes tomadas en este refugio de existencia se prestaron como reclamo ante la necesidad de la cercanía, un espacio vital donde el afecto se convierte en amor y el odio en camaradería.

“Lilly era la favorita de todos, una mujer muy carismática, muchos hombres estaban enamorados de ella y ella lo sabía. El hombre de la izquierda lo llamaban Rose, por un tatuaje que tenía en el pecho. Iba bien vestido porque venía del trabajo, un restaurante que estaba a 10 minutos. Cada noche venía al Café Lehmitz para ver a sus amigos, pero sobre todo para ver a Lilly. Rose era un tío serio, y solo tenía ojos para ella. Cuando hice esta foto, ella estaba enfadada conmigo porque le había hecho muchas fotos. Me dijo.”¿No te puedes comportar normal, tomarte una cerveza y ser como el resto? ¿Tienes que hacer fotos todo el rato? Por favor, finito, ¡ahora!” ¿Ves ese tío pequeño detrás suya? Ése es Scar. Era un famoso traga cuchillos. Hablaba mucho sobre ello y se metía en muchas peleas, pero era un buen hombre.”

AP13763

Anders Petersen, Lilly y Rose, Café Lehmitz, Hamburgo, 1967-70 © Anders Petersen, cortesía Galerie VU’, París.

Cuando el autor fotografía se vuelve un testigo más, no recorre los instantes a través de una mirada protagonista, deja hablar al retratado, desde una proximidad cómplice que permite acortar las distancias entre un tú y yo para generar una mirada envolvente en el nosotros. Anders Petersen, pese a no ser partícipe, encuentra en sus composiciones un hondo diálogo donde se anida la genialidad de transformar lo excéntrico en sosegada plenitud, lo anecdótico en contemplación, lo vulgar en mito.

Cuando yo tomo fotografías hago muchas, no pienso, trabajo con mi estómago. Luego cojo las hojas de contactos y vuelvo una y otra vez sobre ellas ¿Cuál es buena? ¿Cuál no? ¿Qué busco? ¿Qué es juego limpio? ¿Qué es honesto, ético, moral? Desde ahí escojo las fotos intentando no olvidarme de mí mismo. Busco transmitir mis sentimientos, todo gira en torno a las emociones y no al intelecto. No sé cómo definirlo. Humanidad podría ser la palabra, pero suena demasiado romántico…”.

Escucha la entrevista a Anders Petersen realizada en Radio Fotómata:

http://www.ivoox.com/fotomata-programa-91-entrevista-a-anders-petersen_md_280143_wp_1.mp3″

Fuentes:

Cafè Lehmitz, Schirmer/Mosel, 2013

‘El fotógrafo que prefiere la conversación al disparo’, Diario Público, 2010

Por Carmela González-Alorda


CHRISTER STRÖMHOLM | ANDERS PETERSEN
 Del 16 de abril al 30 de julio de 2015

Fundació Foto Colectania

Julián Romea 6, D2
08006 Barcelona

Tel: 93 217 16 26
colectania@colectania.es

Nuestra colección, biblioteca y exposiciones temporales pueden visitarse de lunes a sábado de 11 a 14 y de 16 a 20h

Domingos y festivos cerrado

LES NUITS DE PLACE BLANCHE | Christer Strömholm

Strömholm_Carmen

LIBRO PUBLICADO por la Fundació FotoColectania y la editorial RM con motivo de la exposición La tentación de existir. Christer Strömholm | Anders Petersen presentada en Foto Colectania de abril a julio de 2015

     LES NUITS DE PLACE BLANCHE nos sumerge en la vida nocturna de París de los años 50 y 60, concretamente en la comunidad transexual del barrio cercano a la plaza Pigalle. Christer Strömholm, considerado el padre de la fotografía contemporánea en Suecia, retrata a los personajes de manera íntima y exuberante, ya sea en la calle o en las habitaciones de los hoteles donde residen. Para el autor, se trata de un trabajo sobre la libertad de cada uno para elegir su propia vida y su identidad que, con el tiempo, se ha convertido en un conjunto de recuerdos conmovedores de las debilidades y fortalezas del ser humano. En definitiva, se trata de una serie que destila fragilidad y belleza y que simboliza muy bien lo que para Strömholm significa trabajar con la fotografía: la posibilidad de ahondar en las grandes preguntas de la vida, como el amor, la muerte y la soledad humana.

 

FICHA TÉCNICA

Autor: Christer Strömholm

Texto: Joakim Strömholm

Fecha y lugar de edición: 2015, Fundació Foto Colectania, Barcelona.

Idiomas: Francés – Inglés – Español – Catalán.

Ilustraciones: B/N

Encuadernación: Tapa Dura

Diseño: Silvia Rotllant

Dimensiones: 14.5 x 21.0 cm.

Páginas: 48

Imágenes: 23

Tiraje: 1400

ISBN: 978-84-16282-15-9

PRECIO 25€

Si estaís interesados en adquirir el libro por favor ponerse en contacto vía mail: pmedrano@colectania.es o por teléfono 93 217 16 26.

 

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

© Christer Strömholm, cortesía Galerie VU’, Paris y Strömholm Estate, Estocolmo


CONTACTO

Fundació Foto Colectania

Julián Romea 6, D2
08006 Barcelona

Tel: 93 217 16 26
http://www.colectania.es

Exposición de Anders Petersen y Christer Strömholm

dos fotos

titulo_cast

Foto Colectania presenta en la exposición “La tentación de existir” dos series esenciales de la fotografía europea. Hasta el 30 de julio.

– “Les Amies de Place Blanche”, realizada por Christer Strömholm entre 1959 y 1968, muestra la vida de  la comunidad transexual de Place Blanche y Pigalle en París.

– En “Café Lehmitz”, Anders Petersen retrata al grupo de personas que frecuentaban  este café situado en el distrito rojo de Hamburgo a finales de los sesenta.

Christer Strömholm Anders Petersen, grandes exponentes de la fotografía sueca, comparten una manera de entender el medio que ha sido decisiva en la fotografía contemporánea. Los trabajos de Strömholm y Petersen, profesor y alumno respectivamente, destilan una palpable melancolía nórdica a la vez que intensa empatía y compromiso hacia los entornos fotografiados. “Les Amies de Place Blanche” es una serie que destila fragilidad y que está cargada de belleza. “Café Lehmitz” por su parte, es un trabajo más descarnado e hipnótico. Son series hechas aparentemente sin concesiones en la que cada una a su manera nos revela lo que es real y lo que existe con todas sus contradicciones.

© Christer Strömholm.Jacky, Place Blanche, París, 1961, cortesía Galerie VU’, Paris y Strömholm Estate, Estocolmo

Christer Strömholm (Estocolmo, 1918–2002) se trasladó a París en 1946 para estudiar en la Escuela de Bellas Artes y comenzó a fotografiar los ambientes existencialistas del momento. Tras viajar por varios países europeos, entre ellos España, regresa de nuevo a París a finales de los años 50 y se instala a vivir en los alrededores de Place Blanche y Pigalle. Strömholm pronto traba amistad con los transexuales del barrio y empieza a fotografiarles mostrando su belleza más vulnerable y feroz, ya sea en la calle, mediante primeros planos que dejan vislumbrar el escenario nocturno de la ciudad o, de una forma más íntima y próxima, en las habitaciones de los hoteles donde residen.

La serie fue publicada por primera vez en Suecia en 1983 y el libro se agotó rápidamente convirtiéndose en un clásico de culto. El texto introductorio se convierte en un manifiesto dónde Strömholm se plantea cuestiones sobre la sexualidad y el género: “fue entonces y sigue siendo un trabajo sobre la obtención de la libertad de uno para elegir su propia vida y su identidad”. El autor huye de la anécdota y muestra complicidad y respeto hacia los sujetos fotografiados: “son imágenes de personas con las que compartía mi vida y que creo haber llegado a comprender”. Con el paso del tiempo estas imágenes se han convertido en recuerdos conmovedores de las debilidades y fortalezas del ser humano”.

Las fotografías de Strömholm son sorprendentemente íntimas y exuberantes, y se han comparado en multitud de ocasiones a las famosas escenas nocturnas de Brassaï – seudónimo de Gyula Halász (1899 – 1984), fotógrafo húngaro conocido por sus imágenes de París de los años treinta.

“Les Amies de la Place Blanche” se ha convertido en la serie más reconocida de este autor, ya que simboliza lo que significa para él trabajar con este medio: la posibilidad de ahondar en las grandes preguntas de la vida, el amor, la muerte y la soledad humana. En este sentido, sus imágenes delicadas e intensas de las mujeres de la Place Blanche, ofrecen en cada retrato una representación sutil de lo que la vida puede escondernos o mostrarnos.

Anders Petersen Ushi con un hombre, Café Lehmitz, Hamburgo, 1967-70

Anders Petersen Ushi con un hombre, Café Lehmitz, Hamburgo, 1967-70, cortesia Galerie VU’, Paris

A finales de los años setenta Anders Petersen (1944, Estocolmo) empieza a frecuentar el Café Lehmitz, una taberna situada en el distrito rojo de Hamburgo, convertida en microcosmos y refugio para toda una serie de personas que vivían en los márgenes de la sociedad: prostitutas, trabajadores, clientes y proxenetas. A lo largo de tres años, Petersen las retrata y realiza un documento provocador y lleno de vitalidad, que sería publicado por Schimer/Mosel en 1978 convirtiéndose rápidamente en uno de los libros más influyentes de la fotografía europea.

“La gente del Café Lehmitz, tenía una presencia y una sinceridad que a mí me faltaba. Estaba bien estar desesperado, ser tierno, sentarse solo o en compañía de los demás. Había una gran calidez y tolerancia en este desvalido escenario. En el café, dormía gratis en la cocina, a cambio de cuidar a los niños de la cocinera. Mi estancia fue muy formativa. El café incluso organizó mi primera exposición: Coloqué 350 fotos encima de la barra y les dije que si alguien se reconocía podía coger la foto y quedársela. Después de unos días las paredes estaban vacías”, afirma Petersen. En las imágenes los clientes del bar comparten momentos de camaradería, bailan, se abrazan o permanecen absortos. Como los famosos retratos de Rose y Lilly, dos personajes carismáticos del bar que aparecen en varias instantáneas. Una de ellas, la que Rose aparece con el torso desnudo apoyado sobre Lilly, que está riendo, fue utilizada por Tom Waits para ilustrar la portada de su disco Rain Dogs.

Tom Waits ‘Rain Dogs’, Island Records, 1985. Photograph by Anders Petersen.

“Café Lehmitz” es algo más; es un trabajo directo sobre la vida en los márgenes, donde lo único que cuenta es lo que una persona verdaderamente es. Petersen se identifica con los individuos con los que trabaja: “Con matices, claro”, porque se busca a sí mismo en los retratos que hace de otros. “Todas las fotos que hago no son sino un acercamiento al autorretrato”. Es también el caso de Strömholm al afirmar: “Cuando pienso en la fotografía y cuando veo cuidadosamente mis imágenes pienso que todas ellas, cada una a su manera particular, no son más que autorretratos, fragmentos de mi vida”.

Strömholm y Petersen, una misma forma de entender la fotografía

Ambos fotógrafos desarrollan trabajos personales que sirven a un objetivo documental. Desde la complicidad y el respeto, deciden dar visibilidad a aquellas personas que, aun encontrándose en los límites, optan por seguir avanzando. Petersen no solo recibió lecciones fotográficas de Strömholm, sino también una manera de entender la vida, una actitud que se traduce en el compromiso del autor con su oficio y con la gente que retrata. Para Petersen la fotografía se convierte en la herramienta perfecta: “Se trata de conocer a la gente, identificarse con ellos, compartir, escuchar, ser parte de ellos, ser transparente y aprender”.

Tanto Strömholm como Petersen, realizan sus series a lo largo de varios años, y en ellas, la imagen única da paso a una secuencia, volviendo visible el proceso del autor. Se trataría de un proceso análogo al ocurrido en otras áreas del pensamiento contemporáneo tras la Segunda Guerra Mundial. Uno de los autores más provocadores y radicales de este período sería el filósofo rumano E. M. Cioran (1911-1995), para el cual todo acontecimiento vivido, físico o intelectual, es aprovechado para moldear un cuerpo conceptual. En su libro “La tentación de existir” – escrito en francés en 1956- y origen del título de la exposición que muestra Foto Colectania, se explica cómo los tiempos actuales han hecho de nuestro pensamiento un interrogante permanente. Las guerras, los conflictos, las aberraciones, las adicciones… nos ponen frente a nosotros mismos con el tenebroso sinsentido. ¿Qué nos empuja a seguir existiendo?

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Imágenes:

© Christer Strömholm, cortesía Galerie VU’, Paris y Strömholm Estate, Estocolmo

© Anders Petersen, cortesía Galerie VU’, Paris


Fundació Foto Colectania

Julián Romea 6, D2
08006 Barcelona

Tel: 93 217 16 26
colectania@colectania.es

Nuestra colección, biblioteca y exposiciones temporales pueden visitarse de lunes a sábado de 11 a 14 y de 16 a 20h.

Domingos y festivos cerrado.